"Se amortiza en X años" es una de las frases que más se repiten al hablar de aerotermia, pero pocas veces se explica cómo se llega a esa cifra.

La fórmula básica

Amortización (años) = Coste neto de la instalación ÷ Ahorro anual esperado

El "coste neto" es el precio final que pagas después de restar subvenciones, deducciones fiscales y certificados de ahorro energético que puedas aplicar. El "ahorro anual" es la diferencia entre lo que gastabas antes en calefacción y ACS, y lo que gastas ahora en electricidad para la aerotermia.

Ejemplo paso a paso: vivienda que sustituye gasóleo

Tomemos una vivienda unifamiliar que invierte 14.000 € en sustituir su caldera de gasóleo por aerotermia, y que puede aplicar una deducción del IRPF del 60% en varios ejercicios fiscales, más un Certificado de Ahorro Energético al vender el ahorro certificado.

ConceptoImporte
Coste de la instalación (bruto)14.000 €
Deducción IRPF (60%, en varios ejercicios)− 8.400 €
Certificado de Ahorro Energético (CAE)− 1.500 €
Coste neto real4.100 €
Ahorro anual estimado frente a gasóleo800 €/año
Amortización≈ 5,1 años

Con un coste neto de 4.100 € y un ahorro anual de 800 € frente al gasóleo, la inversión se recupera en algo más de 5 años. Y como la aerotermia suele durar entre 15 y 25 años, eso deja entre 10 y 20 años de ahorro neto una vez amortizada, sin contar con que el precio de los combustibles fósiles tiende a subir con el tiempo, lo que en la práctica suele acortar aún más el plazo real.

Tabla de escenarios: cuánto tardan otros casos habituales

EscenarioAmortización sin ayudasAmortización con ayudas
Sustituye gas natural5 – 8 años3 – 5 años
Sustituye gasóleo3 – 5 años2 – 4 años
Sustituye calefacción eléctrica2 – 4 años1 – 3 años

Qué acelera la amortización

  • Aplicar todas las ayudas disponibles: combinar subvención autonómica, deducción IRPF y CAE reduce el coste neto de partida, que es la variable que más pesa en el cálculo.
  • Sustituir un combustible caro: cuanto más caro sea lo que sustituyes (gasóleo o electricidad directa), antes se recupera la inversión frente a mantener gas natural, que ya es relativamente barato.
  • Un buen dimensionado y aislamiento: un SCOP real alto significa un ahorro anual mayor, lo que acorta el plazo de amortización sin tocar el coste de la instalación.

Qué alarga la amortización

  • No pedir ninguna ayuda: renunciar a subvenciones y deducciones puede duplicar o casi triplicar el plazo de amortización frente al mismo proyecto con ayudas aplicadas.
  • Radiadores de alta temperatura sin adaptar: penalizan el SCOP real, reduciendo el ahorro anual frente al que promete la ficha técnica del equipo.
  • Sustituir gas natural en una vivienda pequeña y bien aislada: es el escenario donde el ahorro anual en euros es menor en términos absolutos, aunque siga siendo positivo.

Cómo calcular tu propio caso

Necesitas tres datos: el presupuesto de tu instalación, una estimación realista de las ayudas a las que puedes acceder en tu comunidad y tu ahorro anual esperado. Con esos tres datos, la fórmula de esta guía te da un plazo bastante más fiable que cualquier cifra genérica de un folleto comercial.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el plazo de amortización más habitual?

Como referencia general, entre 3 y 8 años según el combustible que sustituyas y si aplicas ayudas; con subvenciones y deducciones, muchos casos bajan de los 5 años.

¿Merece la pena si tardo más de 8 años en amortizar?

Depende de tu horizonte de permanencia en la vivienda y de otros factores (confort, refrigeración incluida, revalorización del inmueble), no solo del cálculo económico puro; aun así, con una vida útil de 15-25 años, casi cualquier plazo razonable deja años de ahorro neto después.

¿El precio de la luz y el gas afecta mucho al cálculo?

Sí, bastante: si el gas sube de precio con el tiempo (algo habitual a largo plazo) y la electricidad se mantiene más estable, la amortización real tiende a ser más rápida que la calculada con los precios del día de la instalación.

¿Debo esperar a tener todas las ayudas confirmadas antes de calcular?

No es necesario esperar, pero sí conviene ser conservador: usa el escenario "sin ayudas" como peor caso y el "con ayudas" como mejor caso, y decide sabiendo que la realidad estará entre ambos.