Aproximadamente se podría decir que entre 15 y 25 años, pero esa horquilla tan amplia depende de factores muy concretos que veremos a continuación en este artículo.
Vida útil media de un sistema de aerotermia
La cifra que más se repite entre fabricantes e instaladores es de 15 a 20 años con un mantenimiento correcto, y hasta 25 años en equipos de calidad con un cuidado especialmente bueno. Es una vida útil similar, e incluso superior en algunos casos, a la de una caldera de gas convencional, con la ventaja añadida de que la aerotermia no sufre el desgaste por combustión (corrosión de gases de escape, fatiga de materiales por altas temperaturas) que sí afecta a una caldera tradicional.
Por componentes: qué dura más y qué dura menos
En la práctica, distintos componentes del sistema de aerotermia envejecen de forma distinta:
| Componente | Vida útil orientativa | Notas |
|---|---|---|
| Sistema completo | 15 – 25 años | Con buen dimensionado y mantenimiento anual |
| Compresor | Puede superar los 20 años | Pieza más cara; es el elemento más solicitado, pero también sustituible |
| Componentes electrónicos (placa de control, sondas, sensores) | 10 – 15 años | Suelen fallar antes que el compresor |
Cuando un sistema de aerotermia se estropea antes de tiempo, muchas veces solo es necesario sustituir la pieza afectada, en lugar de todo el equipo.
Qué factores alargan o acortan la vida útil
● Mantenimiento: es el factor que más pesa. Un sistema revisado anualmente por un técnico cualificado tiene muchas más probabilidades de llegar a los 20-25 años que uno sin ningún mantenimiento.
● Intensidad de uso y clima: en climas muy fríos, o en viviendas donde se exige una temperatura muy alta de forma constante, el compresor trabaja más horas y con mayor esfuerzo, lo que puede acortar su vida útil frente a un uso más moderado.
● Calidad del fabricante y los componentes: no es lo mismo un fabricante especializado en bombas de calor, que una marca genérica de gama baja.
● Dimensionado e instalación correctos: un equipo mal dimensionado (demasiado pequeño o demasiado grande para la vivienda) trabaja en condiciones desfavorables de forma constante, lo que acelera el desgaste con el tiempo.
El mantenimiento: la variable que más importa
El mantenimiento de una bomba de calor incluye, entre otras tareas, la limpieza de filtros y baterías, la revisión de la presión y carga de refrigerante, la inspección de conexiones eléctricas y el control del funcionamiento del compresor. Su coste anual suele moverse entre 80 € y 150 €, sensiblemente menos que el mantenimiento de una caldera de gas, que además exige revisiones de emisiones y limpieza de quemador que la aerotermia no necesita al no haber combustión.
Garantías: qué cubren y durante cuánto tiempo
La garantía del fabricante suele cubrir defectos de fabricación y fallos en los componentes principales durante un periodo de entre 2 y 5 años, que en algunos programas se puede ampliar hasta 7 años si se contrata un mantenimiento anual documentado (habitualmente vinculado al RITE). Lo que normalmente no cubre la garantía es una avería derivada de un mal uso, de la falta de mantenimiento documentado, de una instalación incorrecta o del desgaste natural de piezas consumibles como filtros o juntas. Por eso conviene guardar las facturas y partes de cada revisión: sin ese historial documentado, es habitual que el fabricante rechace una reclamación en garantía.
Reparar o sustituir: el compresor también es sustituible
Si el compresor falla dentro de un uso normal del equipo, sustituirlo (en lugar de cambiar todo el sistema) es una opción razonable en muchos casos, ya que el resto de la instalación, como la unidad interior, circuito hidráulico y emisores, sigue siendo aprovechable. Lo que sí conviene evitar es posponer reparaciones menores, por ejemplo, una fuga pequeña de refrigerante sin detectar puede ir vaciando progresivamente el circuito hasta dañar el compresor por funcionar con una presión incorrecta, convirtiendo una reparación de 200-400 € en una de 1.200-2.000 € en pocos meses.
Preguntas frecuentes
¿Qué parte del sistema se estropea antes? Los componentes electrónicos (placa de control, sondas, sensores) suelen tener una vida útil más corta, de 10 a 15 años, mientras que el compresor, la pieza más cara, puede superar los 20 años con buen mantenimiento.
¿Es más duradera que una caldera de gas? En términos generales sí, la vida útil es similar o incluso superior, y además la aerotermia no sufre el desgaste por combustión que afecta a una caldera convencional.
¿Qué pasa si no hago el mantenimiento anual? Además de aumentar el riesgo de averías y acortar la vida útil del equipo, puede suponer la pérdida de la cobertura de la garantía del fabricante, que en muchos casos exige un historial documentado de revisiones.