La aerotermia es un sistema de climatización más equilibrado, que presenta varias ventajas, pero también inconvenientes que conviene conocer. En este artículo repasamos ambos lados, para que decidas con criterio si es la opción adecuada para tu vivienda.
Ventajas de la aerotermia
- Ahorro energético a largo plazo. Una bomba de calor aerotérmica entrega, según el modelo y las condiciones de trabajo, entre 3 y 5 kWh de energía térmica por cada kWh eléctrico consumido (COP). Ese rendimiento es lo que explica el ahorro frente a sistemas de combustión, donde 1 kWh de gas nunca produce más de 1 kWh útil.
- Un solo equipo para todo el año. Calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente sanitaria durante todo el año, con una única instalación. No solo simplifica el mantenimiento, sino que además, ahorra espacio al no depender de varios sistemas independientes.
- Bajo mantenimiento. Al no haber combustión, se eliminan las revisiones de humos y limpiezas de quemador que exige una caldera de gas. El mantenimiento se limita a una revisión periódica del circuito y los filtros.
- Energía renovable y menor huella de carbono. Gran parte de la energía que entrega procede del aire exterior, lo que reduce las emisiones.
- Compatible con subvenciones y deducciones. Existen ayudas estatales, autonómicas y deducciones en el IRPF que pueden reducir de forma notable el coste neto de la instalación (lo vemos con detalle en el artículo específico de subvenciones).
- Refrigerantes cada vez más ecológicos. Los equipos más recientes incorporan refrigerantes naturales como el R290 (propano), con un potencial de calentamiento global mucho menor que los refrigerantes sintéticos tradicionales.
Desventajas de la aerotermia
- Inversión inicial elevada. Una instalación completa se mueve habitualmente entre 8.000 € y 18.000 €, varias veces el precio de sustituir una caldera de gas por otra. El ahorro operativo compensa esa diferencia con el tiempo, pero el desembolso inicial es real y hay que planificarlo.
- Rinde peor en viviendas mal aisladas. La aerotermia trabaja mejor a temperaturas de impulsión moderadas (suelo radiante o radiadores de baja temperatura). En una vivienda con mal aislamiento o radiadores antiguos, el sistema debe esforzarse más, el consumo eléctrico sube y parte del ahorro prometido se diluye.
- Ruido de la unidad exterior. Los equipos actuales generan entre 45 y 60 dB(A) en funcionamiento, un nivel que puede resultar molesto si la unidad queda cerca de una ventana propia. Se recomienda instalarlo en la zona más alejada de la vivienda.
- Dependencia total de la electricidad. Al eliminar el gas, toda la climatización queda expuesta al precio del kWh eléctrico y a posibles cortes de suministro, algo que conviene valorar si tu zona tiene una red poco estable.
- Inercia térmica: no es un sistema "instantáneo". La aerotermia trabaja de forma continua y a baja temperatura, por lo que no calienta una vivienda fría en dos horas como puede hacerlo una caldera de gran potencia. Es un cambio de hábito para quien viene de un sistema tradicional.
- Puede requerir más potencia eléctrica contratada. Es habitual tener que ampliar la potencia contratada entre 1 y 2 kW adicionales para que la instalación funcione con margen, lo que añade un coste fijo extra en la factura eléctrica.
- Necesita espacio y, a veces, autorización. La unidad exterior requiere una zona ventilada (terraza, patio o cubierta) y, en edificios de pisos, puede necesitar el visto bueno de la comunidad de vecinos si se instala en fachada.
| Ventajas | Desventajas |
|---|---|
| Ahorro energético a largo plazo (COP 3-5) | Inversión inicial alta (8.000 € - 18.000 €) |
| Calefacción + refrigeración + ACS en un solo equipo | Necesita vivienda bien aislada para rendir al máximo |
| Bajo mantenimiento (sin combustión, sin revisión de humos) | Ruido de la unidad exterior (45-60 dB) |
| Energía renovable, reduce emisiones directas | Dependencia total de la electricidad |
| Compatible con subvenciones y deducciones fiscales | Respuesta más lenta que una caldera potente |
| Refrigerantes modernos de bajo impacto | Puede exigir más potencia eléctrica contratada |
¿Cuándo compensa realmente la aerotermia?
- Vivienda nueva o reformada, bien aislada, con suelo radiante: escenario con máximo rendimiento. El sobrecoste de la instalación se amortiza rápido y el consumo eléctrico se mantiene bajo.
- Piso con radiadores de aluminio compatibles: suele funcionar bien, aunque conviene un estudio técnico previo para confirmar que los emisores actuales son compatibles con las temperaturas de trabajo de la bomba de calor.
- Vivienda antigua mal aislada, con radiadores de alta temperatura sin reforma prevista: conviene pedir un estudio de cargas térmicas antes de decidir, el ahorro puede ser mucho menor de lo esperado si no se acompaña de una mejora del aislamiento o de los emisores.
Preguntas frecuentes
¿Necesito cambiar los radiadores si tengo una instalación antigua? No siempre, pero depende de la temperatura a la que trabajen. Los radiadores de aluminio suelen ser compatibles en muchos casos; los radiadores de hierro fundido de alta temperatura, en cambio, suelen requerir sustitución o un equipo de alta temperatura específico.
¿Compensa instalar aerotermia en una vivienda de segunda mano sin reformar? Depende del estado del aislamiento y los emisores actuales. Lo recomendable es pedir un estudio de cargas térmicas antes de decidir, para saber si el ahorro esperado se sostiene con la vivienda tal cual está.