1. ¿Cuántos años de vida útil le quedan a mi caldera actual?

Si tu caldera de gas tiene menos de 8-10 años y funciona bien, rara vez compensa sustituirla antes de tiempo solo por el ahorro futuro. Si ya está cerca del final de su vida útil, es el momento para plantearse el cambio.

2. ¿Qué tipo de emisores tengo (o estoy dispuesto a instalar)?

Radiadores de aluminio o suelo radiante hacen que la aerotermia rinda al máximo con un equipo estándar. Radiadores de hierro fundido sin intención de cambiarlos exigen un equipo de alta temperatura, algo más caro y menos eficiente, aunque igualmente viable.

3. ¿Cuánto voy a permanecer en esta vivienda?

Si tu horizonte de permanencia es corto, el cálculo económico puro puede no salir tan claro, con una amortización habitual de 5 a 8 años frente al gas. Y es que si se trata de tu vivienda para muchos años, el ahorro acumulado tras la amortización es importante, ya que la aerotermia suele durar entre 15 y 25 años aproximadamente.

4. ¿Qué ayudas puedo aplicar realmente en mi caso?

La deducción del IRPF, el CAE y las posibles ayudas autonómicas o municipales pueden reducir el coste neto a la mitad o más. Antes de comparar precios brutos entre aerotermia y gas, calcula el coste neto real de la aerotermia con las ayudas a las que tienes derecho.

5. ¿Necesito también refrigeración?

Si necesitas aire acondicionado además de calefacción, la aerotermia cubre ambas necesidades con un solo sistema, mientras que con gas tendrías que instalar aire acondicionado aparte, con un coste adicional que rara vez se tiene en cuenta al comparar ambas opciones.

Cómo interpretar tus respuestas

Si tu caldera está cerca del final de su vida útil, tus emisores son compatibles, vas a permanecer varios años en la vivienda, puedes acceder a ayudas y necesitas también refrigeración, la aerotermia es la opción claramente más razonable. Si varias de estas respuestas apuntan en la dirección contraria, puede que mantener el gas por ahora sea la decisión más sensata, al menos hasta que llegue el momento de renovar el sistema.

Preguntas frecuentes

¿Hay una respuesta correcta para todo el mundo?

No; la decisión depende de tu situación concreta, y estas cinco preguntas están pensadas precisamente para ayudarte a verla con claridad en lugar de seguir una recomendación genérica.

¿Qué pregunta pesa más en la decisión final?

Para la mayoría de hogares, la combinación de la vida útil de la caldera actual y las ayudas disponibles suele ser el factor que más inclina la balanza.

¿Puedo cambiar de opinión más adelante?

Sí, si ahora no compensa, siempre puedes revisar la decisión cuando cambien tus circunstancias (fin de vida útil de la caldera, nuevas ayudas, reforma de la vivienda).