Última actualización: 5 de octubre de 2026
Aunque la aerotermia necesita mucho menos mantenimiento que una caldera de gas, si quieres que tu equipo llegue a los 15-20 años que indican los fabricantes deberás hacerle un mantenimiento periódico correcto.
Qué exige la normativa
Según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), vigente en España desde 2007, todos los equipos de climatización con una potencia inferior a 70 kW (la inmensa mayoría de las instalaciones residenciales) deben pasar una revisión obligatoria cada 2 años, realizada por un técnico habilitado. Esto no sustituye al mantenimiento recomendado por el fabricante, que suele ser anual.

Revisiones que puedes hacer tú mismo
- Limpieza de filtros de la unidad interior y, si aplica, de la exterior.
- Revisión visual de la unidad exterior: comprobar que no hay hojas, suciedad ni obstáculos que bloqueen las rejillas de ventilación.
- Comprobación de la configuración del termostato, especialmente después de cambios de estación o cortes de suministro que puedan haber reseteado la programación.
- Vigilar signos de fuga: manchas de aceite, hielo puntual en el circuito o pérdida progresiva de rendimiento pueden indicar una fuga de refrigerante que requiere de un técnico.
Revisiones que debe hacer un técnico habilitado
- Revisión de la presión y carga de refrigerante del circuito.
- Comprobación de conexiones eléctricas y del estado del compresor.
- Purgado del circuito hidráulico, para eliminar el aire que puede causar gorgoteos o zonas frías en los emisores.
- Limpieza en profundidad de la batería de la unidad exterior y comprobación del ventilador.
- Verificación con cámara térmica de que todos los radiadores o zonas de suelo radiante alcanzan la temperatura esperada, y equilibrarlo si no es así.
Coste orientativo
El mantenimiento profesional anual puede moverse, como cifra orientativa sin fuente oficial, entre 80 € y 150 €, un poco menos que el de una caldera de gas, al no requerir revisión de emisiones ni limpieza de quemador.
Qué se revisa en una visita anual
Viessmann enumera ocho puntos en su revisión de bomba de calor: inspección visual y limpieza, presión del circuito refrigerante, sistemas de seguridad del agua y del refrigerante, estado de alarmas, parámetros de control, análisis de consumo, revisión eléctrica y estado del ánodo de corrosión [Viessmann 1]. El plan Aquarea Service+ de Panasonic llega más lejos, con ciclos del compresor, detección de fugas, limpieza del evaporador, prueba de desescarche, purga y válvula de seguridad. Vaillant exige que la revisión la haga un profesional autorizado, y Daikin pide el mantenimiento anual por el instalador [Industrial Gines 2].
Lo que exige el RITE
El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios obliga a mantener la instalación con un programa de mantenimiento preventivo. Su instrucción técnica IT 3 incluye tareas como limpiar evaporador y condensador o comprobar el nivel de refrigerante y de aceite, con periodicidad anual, bianual o mensual según la operación. No pudimos leer la periodicidad exacta para una bomba de calor doméstica, así que pregúntasela al técnico. Lo que se haga debe anotarse en el registro de mantenimiento: llévalo al día, porque suele ser lo que te piden para acreditar la garantía [BOE 3] [FEC Burgos 4].
Cómo sacarle partido a la visita del técnico
Una revisión rinde mucho más si llegas con los deberes hechos. Un par de días antes, apunta lo que te ha llamado la atención durante el año: ruidos, ciclos de arranque y parada muy seguidos, días en que la casa tardaba en entrar en calor o alarmas que saltaron en la pantalla. El técnico no vive en tu casa, y esos detalles le dicen por dónde mirar.
Pregunta también, sin miedo, qué incluye exactamente la visita y pide que te dejen el parte por escrito. Ese papel tiene doble utilidad: sirve de historial del equipo y, si algún día hay que reclamar a la marca o al instalador, demuestra que has cumplido con el mantenimiento. Guárdalo junto con la factura de la instalación y el manual.
Y una última costumbre barata: haz una foto de la presión del circuito y de la temperatura de impulsión cuando todo funciona bien. Compararlo luego con lo que veas cuando algo falle te dará una referencia propia.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si no hago el mantenimiento?
Aumenta el riesgo de averías, reduce el rendimiento del equipo y puede suponer la pérdida de la garantía del fabricante, que en muchos casos exige un historial documentado de revisiones.
Fuentes consultadas
- [Viessmann 1] Mantenimiento de la bomba de calor (Viessmann)
- [Industrial Gines 2] Condiciones generales de mantenimiento Aquarea Service+ (Industrial Gines)
- [BOE 3] RITE, Real Decreto 1027/2007 (BOE)
- [FEC Burgos 4] RITE, Instrucción Técnica 3 (copia no oficial)
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